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Tipos de narradores

29 marzo, 2021

tipos de narradores

¿Quieres escribir un relato, un cuento, una novela? La verdad es que no hace falta formarse para dar rienda suelta a tu imaginación y plasmarlo en un papel. Pero uno de los aspectos más importante de una obra, que le da sentido y hace que el lector entienda lo que está pasando, es la figura del narrador. Y, ¿sabías que hay distintos tipos de narradores? ¿Y que cada uno de ellos tiene unas características? A menudo, estos no se conocen, y es el motivo por el que se cometen errores a la hora de escribir.

Si nunca antes has pensado que hay distintos narradores (más allá de lo que puedas estar pensando, que existe el escribir en tercera o en primera), y quieres saber si hay alguno que casa mejor con la obra que has pensado, aquí te hablamos de los tipos de narradores, características y cuándo es mejor usarlos. Así te servirá de guía a la hora de escribir.

Qué es un narrador

Qué es un narrador

Pero antes de decirte los tipos que existen, ¿sabes realmente lo que es un narrador? ¿Sabes cuál es su función en una obra?

Podemos definir al narrador como ese «personaje» cuya función es la de dar sentido a la historia, explicar esos acontecimientos o partes de la obra que, sin ellas, el lector estaría perdido. En otras palabras, hablamos de una figura que hace las veces de «escritor» puesto que lo que hace es ir dirigiendo la historia para que el lector sepa todo lo que debe saber en cada momento.

Sin esa figura, ¿te imaginas un libro? Lo único que tendrías serían diálogos sin sentido, que no darían una buena visión de la historia. En cambio, el narrador se encarga de poner en situación, de explicar todo lo que hay alrededor de las distintas escenas, de lo que ocurre, ocurría u ocurrirá conforme avanza la historia.

Tipos de narradores

Visto lo anterior, no hay duda de que el narrador en un cuento, una novela, o un relato es una figura importantísima, y lo cierto es que, en sí misma, lleva la «voz cantante» de todo lo que ocurra. Pero, este narrador puede ser de muchos tipos.

Al principio, es posible que solo distingas dos tipos de narradores, en tercera persona, o en primera. De hecho, casi todos los escritores empiezan escribiendo en primera persona, puesto que se meten en el papel protagonista y su libro, relato… se basa en plasmar aquello que ese personaje vive. Pero, hay quienes no tienen suficiente con mostrar solo lo que piensa una persona; necesitan abarcar más, que es lo que hace la tercera persona.

Y, sin embargo, hay más tipos de narradores. Te los contamos todos.

Tipos de narradores: en primera persona

Tipos de narradores: en primera persona

Empecemos por el narrador en primera persona. Podríamos definirlo como aquel personaje que cuenta la historia, su punto de vista. Normalmente, este es el protagonista, sobre el que versa toda la narración, de ahí que se empatiza con esa figura porque ves, sientes, vives todo lo que le afecta.

Ahora bien, tiene una desventaja, y es que con este narrador, no puedes «tocar» lo que sienta, viva… otro personaje. Por ejemplo, imagina que has escogido a un personaje protagonista, pero este tiene un mejor amigo, y hay una situación importante que has de contar; el problema es que debes contarla desde el punto de vista del protagonista, no del mejor amigo, y además, siempre que estuviera presente.

¿Qué provoca entonces? pues que haya muchas cosas que se deben obviar, aun cuando sean importantes, porque no entrarían dentro de ese personaje.

Dentro del narrador en primera persona, se pueden distinguir a su vez dos tipos de narradores:

Narrador protagonista

Es el que te hemos definido antes, la figura protagonista es la que se encarga de narrar la historia, con un punto de vista personal y, siempre, subjetivo. Es su manera de pensar, de ser, de analizar… Ejemplos claros puede ser la saga Crepúsculo, los libros, donde el personaje de Bella Swan es la que lleva la historia.

Narrador testigo

En este caso, y aunque es poco usado este tipo de narrador, el personaje que narra la historia no es precisamente el protagonista, sino alguien que está muy cercano a él, normalmente un personaje secundario que, al mismo tiempo, influye en lo que ocurre. De nuevo, es subjetivo y tiene un punto de vista personal, pero no hacia el protagonista (lo que siente, lo que piensa, etc.) sino que en cierto modo es más un testigo de lo que ocurre, de ahí que esa subjetividad también esté basada en una objetividad, porque se presta a informar de lo que le ocurre a una persona, pero sin ir más allá.

Incluso dentro de este narrador, puedes encontrar tres diferentes: el impersonal, porque se limita a narrar, sin que su subjetividad influya en lo que ocurre; y el presencial, porque estuvo ahí y fue parte de la historia.

¿Un ejemplo? Pues puede ser Sancho Panza, de El Quijote. Cuenta la historia de su «Señor» pero él no es el protagonista. O en las novelas de Sherlock Holmes, donde no es el protagonista quien narra, sino un personaje muy cercano a este.

Tipos de narradores: en tercera persona

Tipos de narradores: en tercera persona

El narrador en tercera persona es uno de los más escogidos por muchos autores. Y es que, con él, puedes abarcar a más personajes, ya que esta figura es solo un mero espectador, alguien que no existe, sino que se limita a dar a conocer la historia y lo que pasa a lo largo de ella.

Ahora bien, dentro de este hay tres formas de hacerlo:

Narrador omnisciente

Es llamado así porque se le considera un Dios, alguien que lo sabe todo, y que puede expresar tanto los sentimientos que siente un personaje como los pensamientos de otro.

Dará pinceladas de la historia llevando al lector hacia el final, pero creando en sí mismo una base sólida para conocer a esos personajes, sobre todo a los principales.

Narrador selectivo o equisciente

Esta figura casi se puede interpretar como un narrador en primera persona. Y es que te contará la historia pero solo desde el punto de vista de un personaje, no entrará en los demás. ¿Y qué lo diferencia de la primera? Por un lado, la forma de escribir y expresarse; y por otro el conocimiento de algunos detalles que son difíciles de que en primera persona se conozca.

Narrador cuasi-omnisciente

En este caso, esta figura es parecida a la primera, pero no puede ahondar en los sentimientos de los personajes de los que habla. Así, se trata solo de un mero espectador que cuenta lo que ve pero no los pensamientos ni lo que esos personajes pueden sentir o decidir en la trama.

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