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Resolver crucigramas: beneficios para adultos más allá del entretenimiento

8 noviembre, 2021

Resolver crucigramas: beneficios para adultos más allá del entretenimiento

Desde que a comienzos del siglo XX un periódico de Nueva York publicó el que se considera el primer crucigrama, este entretenimiento ganó una masividad sorprendente. En los más de cien años transcurridos desde entonces, casi ningún diario impreso se privó de incluir algún crucigrama entre sus páginas.

Es un juego, un pasatiempo, pero exige pensar, concentrarse, hacer memoria, tratar de identificar pistas y patrones. Por eso ha llamado la atención de los científicos y, con el correr de los años, muchos investigadores han hecho pruebas en busca de saber si resolver crucigramas tiene beneficios para la salud.

La respuesta es que sí. Sobre todo, por lo que esta actividad representa como “gimnasia mental”. Algunos de los principales efectos del hábito de resolver crucigramas se señalan a continuación.

Este es el aspecto sobre el cual se han realizado más estudios. En 2011, un equipo de científicos de Estados Unidos comprobó que la práctica de resolver crucigramas tiene un efecto positivo sobre la reserva cognitiva, es decir, la capacidad de resistir el deterioro cerebral sin presentar síntomas.

En concreto, los investigadores determinaron que el hábito de las palabras cruzadas retrasó en una media de 2,5 años el comienzo de la disminución acelerada de la memoria en adultos mayores que se encontraban en las etapas preclínicas de la demencia.

Un año más tarde, un estudio de la Universidad de California en Berkeley, Estados Unidos, determinó que la “gimnasia mental” (como los crucigramas y también la lectura, la escritura y la resolución de acertijos diversos) puede “prevenir o retrasar” la acumulación enel cerebro de una sustancia llamada beta-amiloide.

La presencia de esa sustancia se relaciona con el deterioro cognitivo y el desarrollo de enfermedades que derivan en la demencia. Los adultos mayores que a lo largo de su vida habían realizado crucigramas y otras actividades similares, tenían el cerebro parecido al de personas jóvenes. En cambio, el de quienes no habían hecho esa “gimnasia” se parecía más al cerebro de pacientes con Alzhéimer.

En este sentido, un dato clave es que esa estimulación mental tenía mejores efectos cuando se realizaba en la juventud y en la edad intermedia de la vida. Es decir, esos serían los momentos más apropiados para fortalecer la reserva cognitiva a largo plazo.

Un trabajo más reciente -publicado en 2019 por científicos de la Universidad de Exeter y el King’s College de Londres, en el Reino Unido- analizó datos de más de 19.000 personas y llegó a la misma conclusión: los crucigramas, y otros juegos como los sudokus y rompecabezas, mejoran la función cognitiva en adultos mayores.

Sin embargo, ante todas estas conclusiones, es importante destacar lo que aclara James Pickett, director de la Sociedad del Alzheimer, también con sede en el Reino Unido: “Por desgracia, esto no significa que crucigramas o puzles definitivamente prevengan la demencia”.

Estos estudios, enfatiza el especialista, demuestran que la resolución de crucigramas y otros juegos mentales están vinculados con las habilidades del pensamiento. Pero el riesgo de padecer Alzhéimer o demencia no se reduce.

Así lo demuestran, por cierto, los muchos casos de personas que han tenido un gran desarrollo intelectual y que, sin embargo, terminan sus días padeciendo esa enfermedad. En todo caso, añadió Pickett, hacen falta nuevos estudios que profundicen en el conocimiento de las relaciones entre los ejercicios de “gimnasia mental” y la posible reducción del riesgo de padecer Alzhéimer o demencia.

El ejercicio de resolver crucigramas también favorece la memoria. Esto parece casi de sentido común, pero la ciencia lo ha confirmado de un modo particular: a partir del caso de un hombre que, tras una operación, sufrió amnesia anterógrada. Es decir, no podía guardar recuerdos de largo plazo (similar al protagonista de la película Memento).

Ese hombre -conocido por sus iniciales: H. M.- participó de un experimento (cuyos resultados se publicaron en 2004) en el que debía resolver crucigramas, entretenimiento al que era aficionado. Algunos de esos crucigramas incluían información que él no tenía forma de conocer, pues tenía que ver con cosas posteriores a su operación.

Sin embargo, después de trabajar una y otra vez con los mismos crucigramas, H. M. comenzó a completar de forma correcta algunas de esas palabras que no tenía forma de conocer, porque correspondían a hechos posteriores a su operación. El hombre sabía cosas, aunque no podía explicar cómo las sabía.

“Los crucigramas revelan algo que sucede en ese espacio entre la memoria de trabajo a corto plazo y los recuerdos permanentes a largo plazo”. Con esas palabras lo explica Adrienne Raphel, investigadora de la Universidad de Princeton, Estados Unidos, y especialista en crucigramas y rompecabezas y su relación con el pensamiento.

Otro beneficio que parece evidente de la afición a los crucigramas es su capacidad de mejorar las habilidades verbales, sobre todo la de incorporar palabras nuevas y de esa forma ampliar el vocabulario. También en este punto la ciencia ha hecho sus aportes para ir más allá del sentido común.

Existe algo llamado fluidez verbal fonémica, una función cognitiva que involucra procesos de agrupamiento y cambios de palabras al hablar. Tal función resulta afectada por el paso del tiempo, tanto por posibles enfermedades como por el envejecimiento normal.

Pues bien: un grupo de adultos mayores que resolvieron un crucigrama por día durante casi un mes mostró niveles superiores de fluidez verbal fonémica que otro que no desarrolló esa tarea. Los resultados de la experiencia, dirigida por científicos del Colegio Universitario de Cork, en Irlanda, fueron publicados en 2014.

Los autores del trabajo señalaron que algo tan sencillo como la resolución diaria de un crucigrama “puede ser un medio simple y eficaz de reforzar la fluidez verbal fonémica en adultos mayores”. Un motivo más para aficionarse a este entretenimiento sencillo y asequible: se encuentran en los periódicos, en revistas baratas y también en internet.

Por lo demás, como exigen concentración, los crucigramas ayudan a olvidar momentáneamente las preocupaciones cotidianas y, de ese modo; permiten reducir los niveles de estrés y ansiedad.

Y si se resuelven en equipo o en familia, será una actividad que sirva como lazo de unión y hasta puede servir para que los niños encuentren una actividad placentera y entretenida por fuera de las cada vez más presentes pantallas y dispositivos electrónicos.

Cristian Vázquez
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