Relatos breves: qué son, características y cómo escribir uno

Relatos breves.

Relatos breves.

Los relatos breves son narraciones sumamente cortas en las cuales se aborda un tema único. Por lo general, no tienen límites sobre la temática adecuada y abarcan desde historias ficticias hasta textos de naturaleza sugestiva o insólita. Casi siempre los microrelatos se inclinan hacia cuestiones sobrenaturales o descripciones de una realidad impresionante.

En cualquier caso, los dos elementos fundamentales dentro de este subgénero literario son la originalidad y la concreción. De esta manera, la historia breve tendrá la capacidad de sorprender o cautivar al lector (y no será una narración “fácilmente olvidable”). Es decir, el autor debe tener la capacidad de enganchar a sus espectadores desde la primera hasta la última frase.

Características del relato breve

Las siguientes cualidades definen a un relato breve:

Conciso

Evidentemente, un relato breve no tiene el mismo espacio para desarrollar las descripciones del entorno comparación con otros géneros literarios (como la novela, por ejemplo). Tampoco hay lugar para presentar a profundidad a los personajes ni tiempo para reflexionar sobre sus motivaciones. En concordancia, el desarrollo de la historia es compactado al máximo.

Números reducidos

Un relato breve nunca posee más de tres personajes, usualmente el hilo narrativo es llevado por el monólogo discursivo del protagonista. En consecuencia, en el microrrelato no hay tiempo para “contemplar” el ambiente ni para varios giros en la trama (solo puede haber uno, al final).

Intenso

Un relato breve comienza sin regodeos ni detalles “superficiales”; la acción va directa al grano. En este sentido, las entradas de este tipo de textos suelen ser anticipaciones de un momento álgido o un pasaje cargado de tensión. De hecho, los mejores microrelatos se caracterizan por aprovechar e incrementar el impacto o la impresión generada de entrada y mantenerla hasta el cierre.

Es “una historia dentro de otra historia”

La indispensable tensión narrativa de un relato breve es lograda por los autores a través del manejo del ritmo. A su vez, la secuencia dinámica de acontecimientos necesita un control preciso de la cantidad de información trasmitida. La razón es simple: el objetivo es inducir la sensación de que el lector tiene un “vistazo” privilegiado de una historia subsecuente mucho más amplia.

Estilo discursivo

La mayoría de relatos breves están narrados a manera de discurso. Esto es especialmente palpable en los microrrelatos escritos en primera persona. Estos son semejantes a declaraciones, arrebatos o retratos exaltados del protagonista.

Tipos de relatos

Relato realista

Como su nombre lo indica, es una narración corta inspirada en un hecho factible. Por consiguiente, su argumento parte de la observación minuciosa de un entorno determinado o de una investigación real. No obstante, el trabajo documental previo no es obligatorio. Una de las modalidades más comunes de relato realista es el policíaco, en el cual, se plantea una anécdota al lector referente a un crimen.

Relato fantástico

Son aquellos en donde tienen cabida todo tipo de acontecimientos irreales, (es más, los sucesos y/o los personajes imposibles son tratados como si existiesen realmente). Igualmente, existen microrrelatos de meta-ficción de naturaleza anecdótica. Estos se basan en un suceso histórico, aunque con una trama inventada parcial o totalmente por el escritor.

Recomendaciones para escribir un relato breve

Leer muchos textos de este tipo

Existen innumerables autores que son verdaderos maestros de este subgénero literario, ellos son la mejor referencia posible al momento de escribir un relato breve. Entre esos grandes nombres en español se encuentran Soledad Castro, Julio Cortázar, Jorge Luis Borges, Mario Benedetti, Julio Ardiles, Vicente Huidobro y Gabriel García Márquez.

Jorge Luis Borges.

Jorge Luis Borges.

Foco exclusivo sobre los sucesos a narrar

Al ser un tipo de narración condensada, concreta e intensa, es necesario seleccionar cuidadosamente cuáles pasajes tienen verdadera relevancia dentro de una trama. Una de las formas de llegar a este punto es ir de lo macro a lo micro, algo así como “un resumen de un resumen”. Indudablemente, se dejan de lado las tramas secundarias.

Al mismo tiempo, no se puede omitir algún elemento crucial porque le quita sentido a toda la historia. Entonces, perfilar un buen relato breve es un equilibrio perfecto entre un enorme volumen de información —contada con un ritmo coherente o entendible— y la menor extensión posible.

Selección cuidadosa de los personajes

Cuando un relato breve posee dos o tres personajes, el consejo es diferenciarlos de manera muy clara. Sin embargo —al no haber espacio para descripciones detallistas— los rasgos principales deben ser apreciables en escasas palabras (cuantas menos, mejor). En estos casos, el contraste entre los personajes podría ser usado para hacer reflexionar o dudar al lector.

Exposición estructurada de los hechos

La organización súper compacta del relato breve no lo exime de mostrarle al lector sus elementos básicos:

  • Una entrada (introducción)
  • Un desarrollo
  • Un desenlace

Por supuesto, cada una de estas partes del texto suelen ser solamente una o dos frases y conllevan una secuencia cronológica. De lo contrario, el riesgo de armar una historia inentendible es bastante alto.

Un inicio impactante, un cierre memorable

El comienzo debe captar al máximo la atención del lector. Por ello, la entrada tiene que ser emocionante y llamativa. Del mismo modo, el giro final representa una oportunidad para dejar al espectador conmovido. Para lograr ambos efectos, es necesario planificar y seleccionar minuciosamente la información mostrada en cada línea del texto.

La elección del narrador

Debido a la brevedad del texto, solo hay cabida para un solo relator. En este sentido, los más adecuados para un microrrelato son el narrador protagonista y el narrador omnisciente. En complemento, el tipo de narrador posibilita ciertos juegos con el lenguaje que dependen mucho de la originalidad del autor.

La sorpresa está en los detalles

Gabriel García Márquez.

Gabriel García Márquez.

A pesar del escaso margen disponible para plasmar algunos detalles, es aconsejable no prescindir completamente de ellos. Al respecto —una vez más— la capacidad de concreción del escritor es fundamental para condensar aquellas descripciones indispensables para la congruencia de la historia. Además, esos elementos clave pueden aumentar las chances de conseguir un final asombroso.

Por último, el título

Tras condensar, revisar y depurar detenidamente el contenido… llega el momento de colocarle un título al texto. En este punto, el consejo es optar por un encabezado intrigante, interesante y sugerente. Después de todo, en la mente del lector deben permanecer una o dos cosas referentes a un relato breve: el título y la reflexión o inquietud que le produjo.