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Migrañas y esclerosis múltiple, una relación cada vez más estudiada

12 septiembre, 2021

Migrañas y esclerosis múltiple, una relación cada vez más estudiada

Migrañas y esclerosis múltiple parecen tener un origen común, ¿suficente para establecer un nexo? Diversas investigaciones señalan que podría haberlo, al menos en algunos casos. De todos modos, no hay ningún indicio científico de que sufrir migrañas desemboque con el tiempo en la esclerosis múltiple.

La esclerosis múltiple, que se cree que en España afecta a unas 55.000 personas, es una de las enfermedades más comunes del sistema nervioso central (cerebro y médula espinal). Es un proceso inflamatorio crónico que ocurre cuando el sistema inmunológico ataca la mielina, el material graso que aísla las neuronas y permite la transmisión rápida de señales eléctricas.

Cuando se daña la mielina, se obstaculiza la comunicación entre el cerebro y otras partes del cuerpo. Esta interferencia en la transmisión de señales nerviosas es lo que causa los síntomas de la esclerosis múltiple, como problemas de visión, dolor, hormigueo y debilidad.

En cuanto a las migrañas, se cree que las sustancias químicas y las hormonas del cuerpo juegan un papel fundamental en su aparición. Además del intenso dolor, generalmente en un lado de la cabeza, también pueden causar síntomas visuales denominados auras: pueden apreciarse manchas, destello, etc. También pueden ir acompañadas de náuseas, vómitos y sensibilidad extrema a la luz y el sonido.

En las primeras etapas de la esclerosis múltiple, los síntomas pueden ser similares, incluso confundirse con un ataque de migraña. Ambas son crónicas y consisten en ataques, seguidos de periodos de remisión. Pero hay una diferencia, y es que, en el caso de la migraña, los síntomas neurológicos duran menos.

Por otro lado, algunos síntomas de las dos, aunque varían mucho de una persona a otra, pueden incluir problemas visuales, como neuritis óptica, similar a un ataque de migraña, sobre todo con aura.

De nuevo la duración de estos síntomas es la que marca la diferencia (duran menos en la migraña). También comparten el hecho de que las recaídas o ataques responden, en muchos casos, a desencadenantes como el estrés.

El hecho de que la esclerosis múltiple sea una enfermedad heterogénea, con síntomas muy diversos que a menudo se asocien a otros trastornos y que, además, puedan ser transitorios, hace que el diagnóstico sea todo un reto. Estas particularidades hacen que sea fundamental informar de manera detallada sobre la duración y la intensidad de los síntomas.

Es paradójico también que, cuando se enumeran los síntomas comunes de la esclerosis múltiple, las migrañas no suelan incluirse en la lista, admite la Fundación Esclerosis Múltiple (FEM). Sin embargo, algunas investigaciones han relacionado que tener esclerosis múltiple aumenta el riesgo de sufrir ciertos dolores de cabeza, como migrañas.

Las investigaciones que acercan el vínculo entre dolor de cabeza y esclerosis múltiple son varias. Una de ellas está publicada en European Neurology y demuestra que los dolores de cabeza sí podrían usarse como un síntoma de diagnóstico temprano para la escleroris múltiple.

Los expertos encontraron una alta frecuencia y prevalencia de dolor de cabeza al inicio de la enfermedad, que disminuyeron de manera significativa a los seis meses del diagnóstico.

Para los responsables de la investigación, tratar los dolores de cabeza como síntoma temprano podría “permitir un tratamiento temprano, fundamental para detener la progresión de la enfermedad”.

Según otra investigación, esta vez publicada en la revista científica Journal of Clinical Neuroscience, en la que se han comparado más de 1.500 investigaciones, la prevalencia de migraña en pacientes con esclerosis múltiple es del 31%, en comparación con el 12% de la población general.

En una de las últimas revisiones y metanálisis realizados en 2020 se demuestra que la prevalencia general de migraña y cefalea tensional entre los pacientes con esclerosis múltiple es del 27% y el 10%, respectivamente. Esto indica, según los expertos, que es común que la migraña a menudo se presente junto con la esclerosis múltiple.

Estudios anteriores han encontrado que hasta la mitad de las personas con esclerosis múltiple que experimentan dolor de cabeza tienen lesiones corticales o del tronco del encéfalo, señala la revisión.

Y, aunque según la misma revisión algunos estudios han demostrado que la migraña se presenta de forma común como un síntoma inicial en pacientes con la esclerosis múltiple (lo que indica que puede ser un factor de riesgo), los investigadores recalcan que el mecanismo subyacente no está claro y que, en todo caso, podría calificarse la migraña como un “predictor modesto” de esclerosis múltiple.

Pero sí sugieren que el cribado clínico del dolor de cabeza en pacientes con esclerosis múltiple es útil para formular un plan de tratamiento individualizado que pueda aliviar el impacto físico y mental de la enfermedad.

Otros estudios también han indicado que puede existir una posible relación entre el dolor de cabeza y las terapias para la esclerosis múltiple. Uno de ellos demuestra que el 80% de los pacientes lo han sufrido después de iniciar el tratamiento contra la enfermedad.

Sin embargo, y pese a todas estas investigaciones que apuntan a una cierta relación entre la esclerosis múltiple y la migraña, todavía existe cierto debate sobre esta relación, que podría quedar más clara en futuras investigaciones sobre la naturaleza genética y hormonal de cada una de estas enfermedades.

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