Literatura española

Literatura española.

Literatura española.

Se denomina literatura española a aquella desarrollada en lengua castellana. Por lo tanto, comprende escritos originarios de España y a las letras hispanolatinas (tanto clásica como tardía). Igualmente, esta calificación es válida para la literatura judeoespañola, la árabigoespañola y en idiomas regionales hispánicos (gallego, catalán, euskera, navarroaragonés, asturleonés)…

(específicamente con las jarchas, textos poéticos escritos en lengua vernácula). Asimismo, la literatura española es considerada una ramificación de la literatura romántica y, al mismo tiempo, precursora de las letras hispanoamericanas.

Primeros escritos de la literatura española

Desde el punto de vista histórico-geográfico, solo se habla de literatura española en el sentido estricto del término a partir del siglo XIII. Hasta esa centuria, se presume la coexistencia de piezas poéticas —líricas y épicas— trasmitidas oralmente en lengua romance, en conjunto con escritos tradicionales cultos en latín.

Escriturales en “lenguas jarchas”

En 1947, el lingüista hebreo Samuel Miklos Stern reveló la existencia de unos manuscritos del siglo XI en El Cairo. Estos contenían algunas estrofas líricas en un lenguaje de origen mozárabe (una de las denominadas “lenguas jarchas” que posteriormente se fundió con el castellano). Luego, durante los siglos XII y XIII, en Galicia se plasmaron las primeras letras en lengua gálica-portuguesa.

A esta época pertenece el poema épico Cantar del mio Cid —escrita en castellano medieval— considerada la primera obra extensa de literatura en español. De forma simultánea, aparecieron escritos poéticos en lenguas vernáculas catalanas con marcada influencia de la lírica de los trovadores occitanos (lengua provenzal).

Literatura española de la Edad Media

El aristócrata Don Juan Manuel (1282 – 1348) y el clérigo Juan Ruiz (1283 – 1350), arcipreste de Hita, se convirtieron en los precursores de la literatura moralizante del prerrenacimiento. Ellos dejaron dos títulos muy representativos de las letras del Medioevo: El conde Lucanor y Libro de buen amor, respectivamente.

Después, en el siglo XV surgieron manifestaciones líricas en las Cortes de los reyes. Llamadas «literatura culta medieval», vinieron de la mano de autores como Íñigo López de Mendoza (1398 – 1458), Juan de Mena (1411 – 1456) y Jorge Manrique (1440 – 1479). Adicionalmente, hacia finales de esa centuria surgieron recopilaciones de poesía folclórica y antologías como Romancero viejo y Cancionero de Stúñiga.

Literatura española del Renacimiento

Ensamblada a principios del siglo XVI por Fernando de Rojas, La Celestina representa una pieza dramática clave en la transición hacia el Renacimiento. En aquel momento, los escritores se centraron en temáticas relacionadas con la calidez humana, la naturaleza, gestas militares, política y cuestiones filosóficas. Entre las obras y autores de la literatura española del Renacimiento, se destacan:

  • Gramática castellana (1492), de Antonio de Nebrija (1441 – 1522).
  • Elogio a la locura (1511), de Erasmo de Róterdam (1466 – 1536).
  • Obras completas. Recopilación llevada a cabo por Lorenzo Riber y publicada en 1948 de las obras del filósofo Juan Luis Vives (1493 – 1540).

Más adelante aparecieron grandes poetas que trasladaron a las letras españolas la influencia del estilo lírico italiano. Entre ellos, Garcilaso de la Vega (1503 – 1536), junto con los poetas de la denominada Escuela Petrarquista: Hernando de Acuña (1518 – 1580), Gutierre de Cetina (1520 – 1557) y Francisco de Figueroa (1530 – 1588).

Subgéneros y escuelas de literatura española del siglo XVI

A mediados del siglo XVI, el teólogo y poeta Fray Luis de León (1527 – 1591) instauró la escuela Salmantina, distinguida por su estilo sobrio y lacónico. En paralelo, el ilustre Fernando de Herrera (1534 – 1597) fue el máximo exponente de la escuela Sevillana. Esta institución se identificó por una retórica ornamentada y temas de sensibilidad humana, patriotismo y pundonor.

En ese mismo período, en España se destacaron los escritores ascéticos, con una notable influencia del misticismo europeo de la Baja Edad Media. Sus obras serían el preámbulo de la primera era esplendorosa de las letras españolas: el Siglo de Oro. Entre esos títulos, se encuentran:

  • Ejercicios espirituales (1548), de San Ignacio de Loyola (Íñigo López de Recalde; 1491 – 1556).
  • Epistolario espiritual para todos los estados (1578), de El Beato Juan de Ávila (1500 – 1569).
  • Libro de la oración y meditación (1566) de Fray Luis de Granada (1505 – 1588).
  • Vida de la Madre Teresa de Jesús, de Santa Teresa (Teresa de Cepeda y Ahumada; 1515 – 1582).
  • Cántico espiritual, de San Juan de la Cruz (Juan de Yépez Álvarez; 1542 – 1591).

Literatura española durante el Barroco

Actualmente los historiadores estiman que el Siglo de Oro abarca desde la llegada de Colón al Nuevo Mundo (1492) hasta la muerte de Pedro Calderón de la Barca (1681). No obstante, los autores referidos al período dorado normalmente pertenecen al Barroco (aparte de los escritores ascéticos).

Se trata de creadores de obras sumamente extensas, llenas de pasajes hiperbólicos y letras inclinadas hacia la vulgarización de conocimientos (para entonces) elitistas. Este estilo abundante y recargado acompañó al florecimiento de géneros como la sátira, la comedia, la novela picaresca y la novela polifónica.

Literatos y dramaturgos más conocidos del Siglo de Oro español

Miguel de Cervantes.

Miguel de Cervantes.

  • Miguel de Cervantes (1547 – 1616).
  • Alonso de Ercilla (1533 – 1594).
  • Mateo Alemán (1547 – 1614).
  • Francisco de Quevedo (1580 – 1645).
  • Luis de Góngora (1561 – 1627).
  • Lope de Vega (1562 – 1635).
  • Tirso de Molina (1579 – 1648).
  • Pedro Calderón de la Barca (1600 – 1681).
  • Baltasar Gracián (1601 – 1658).

Literatura española del siglo XVIII

La Ilustración y el neoclasicismo

También conocido como el “siglo de las luces”, fue un lapso predominado por las ideas sustentadas en la razón, las ciencias y la filosofía. Por tanto, imperó un espíritu crítico más un concepto de felicidad humana apoyada en la instrucción y el progreso. Del mismo modo, las letras reflejaron voces moderadas de un retorno a los valores prerrenacentistas: el equilibrio estético, la armonía y los sentimientos.

Autores destacados

  • Nicolás Fernández de Moratín (1737 – 1780) y su hijo Leandro (1760 – 1828).
  • José Cadalso (1741 – 1782).
  • Gaspar Melchor de Jovellanos (1744 – 1811).
  • Juan Meléndez Valdés (1754 – 1817).

Prerromanticismo

Esta etapa de las letras españolas mantuvo los lineamientos estilísticos del Neoclasicismo. Sin embargo, autores como el suizo Jean-Jacques Rousseau (1712 – 1778) comenzaron a reivindicar la importancia de la esencia humana por encima del saber. De esa manera, el influjo “sensible” del escritor helvético influyó a escritores españoles de renombre, entre ellos:

  • José Cadalso.
  • Manuel José Quintana (1772 – 1857).
  • José Marchena (1768 – 1821).
  • Alberto Lista (1775 – 1848).

En añadidura, el inglés Thomas Chatterton (1752 – 1770) mostró un camino sarcástico y contrario a las reglas de su entorno. Otros rasgos de la literatura del prerromanticismo fueron las ambientaciones misteriosas, la libertad como consigna y la retroalimentación expresiva entre distintos idiomas. De hecho, fue un movimiento literario que tuvo representantes en casi toda Europa.

A continuación, se mencionan algunos:

  • Los franceses Louis-Sébastien Mercier (1740 – 1814) y Anne Louise Germaine Necker, mejor conocida como Madame de Staël (1766 – 1817).
  • El danés Johannes Edwald (1743 – 1781).
  • Los italianos Vittorio Alfieri (1749 – 1803) e Ippolito Pindemonte (1753 – 1828).
  • Los germanos Johan Gottfried Herder (1744 – 1803), Johann Wolfgang von Goethe (1749 – 1832) y Friedrich Schiller (1759 – 1805).

El Romanticismo en España

A partir de la década de 1830 aparecieron escritores cuyas obras contrariaron deliberadamente las normas neoclásicas. Fueron años de luchas constantes entre conservadores y liberales. En complemento, el aislamiento de España del resto de Europa derivó en una sensación de atraso con respecto a los países industrializados.

En consecuencia, las letras sirvieron para plasmar algunas reivindicaciones sociales. Todo en medio de historias apasionadas ambientadas en enclaves sombríos. De igual manera, la libertad cobra una relevancia crucial en el ideal del romanticismo. En donde la amplitud de los paisajes y la belleza de la naturaleza son una analogía del libre albedrío.

Algunos escritores, poetas y dramaturgos emblemáticos del Romanticismo

José de Espronceda.

José de Espronceda.

  • Francisco Martínez de la Rosa (1787 – 1862).
  • Ángel de Saavedra (1791 – 1865).
  • Fernán Caballero; seudónimo de Cecilia Francisca Josefa Böhl (1796 – 1877).
  • José de Espronceda (1808 – 1842).
  • Antonio García Gutiérrez (1813 – 1884).
  • José Zorrilla (1817 – 1893).

Romanticismo tardío

Se denomina así a la segunda mitad del siglo XIX, período de transición entre el Romanticismo y el Realismo literario. Si bien la novela y el teatro pasaron rápidamente a los lineamientos realistas, la poesía permaneció centrada en el ideal romántico. Además, aparecieron composiciones con una retórica condensada y de una lírica más resaltada mediante innovaciones métricas.

Poetas más relevantes del romanticismo tardío español

  • Ramón de Campoamor (1817 – 1901).
  • Gaspar Núñez de Arce (1834 – 1903).
  • Augusto Ferrán (1835 – 1880).
  • Gustavo Adolfo Bécquer (1836 – 1870).
  • Rosalía de Castro (1837 – 1885).

Realismo

Tras la Restauración de 1875, en la literatura —y en la creación artística en general— la admiración desinteresada del arte no era bien vista. Por ello, las composiciones adquirieron tonos conservadores que no planteaban muchos dilemas existenciales (especialmente a los burgueses). Entretanto, la élite gobernante intentó dar los primeros pasos hacia la industrialización de la nación.

Escritores más prominentes

  • Juan Valera (1824 – 1905).
  • Pedro Antonio de Alarcón (1833 – 1891).
  • José María de Pereda (1833 – 1906).
  • Benito Pérez Galdós (1843 – 1920).
  • Emilia Pardo Bazán (1851 – 1921).
  • Leopoldo Alas “Clarín” (1852 – 1901).
  • Armando Palacio Baldés (1853 – 1938).
  • Joaquín Dicenta (1862 – 1917).

Modernismo

Características

  • Ubicado cronológicamente entre los años 1880 y 1917.
  • Irreverencia creativa.
  • Transformación estilística del lenguaje y de la composición métrica.
  • Contrariedad con la élite burguesa.

Autores

Generación del 98

Miguel de Unamuno.

Miguel de Unamuno.

  • Miguel de Unamuno (1864 – 1936).
  • Ángel Ganivet García (1865 – 1898).
  • Ramón del Valle-Inclán (1866 – 1936).
  • Jacinto Benavente (1866 – 1954).
  • Vicente Blasco Ibáñez (1867 – 1928).
  • Ramón Menéndez Pidal (1869 – 1968).
  • Los hermanos Baroja: Ricardo (1871 – 1953) y Pío (1872 – 1956).
  • José Martínez Ruíz “Azorín” (1873 – 1967).
  • Ramiro de Maeztu (1874 – 1936).
  • Antonio Machado (1875 – 1939).
  • Enrique de Mesa (1878 – 1929).

Generación de 1914 – Novecentismo

  • Manuel Azaña (1880 – 1940).
  • Ramón Pérez de Ayala (1880 – 1962).
  • Juan Ramón Jiménez (1881 – 1958). Platero y yo.
  • José Ortega y Gasset (1883 – 1955).
  • Gregorio Marañón (1887 – 1960).
  • Gabriel Miró (1879 – 1930).
  • Ramón Gómez de la Serna (1888 – 1963).

Otras manifestaciones literarias españolas del siglo XX

Generación del 27

Cabe destacar, que este movimiento vanguardista integró otras artes, aparte de la literatura. Dos de sus características más evidentes son las estrechas relaciones personales desarrolladas entre sus integrantes y su amplitud de estilos. Pues sus escritores no renunciaron a la tradición culta heredada del Siglo de Oro y, a la par, fueron capaces de combinar elementos surrealistas y del neopopularismo.

Poetas más conocidos de la Generación del 27

Federico García Lorca.

Federico García Lorca.

  • Pedro Salinas (1891 – 1951).
  • Adriano del Valle (1895 – 1957).
  • Manuel Altolaguirre (1905 – 1959).
  • Juan José Domenchina (1898 – 1959).
  • Federico García Lorca (1898 – 1936).
  • Emilio Prados (1899 – 1962).
  • Luis Cernuda (1902 – 1963).
  • Jorge Guillén (1893 – 1984).
  • Vicente Aleixandre (1898 – 1984).
  • Gerardo Diego (1896 – 1987).
  • Dámaso Alonso (1898 – 1990).
  • Rafael Alberti (1902 – 1999).
  • Pedro García Cabrera (1905 – 1981).
  • Miguel Hernández (1910 – 1942).

Novela española de la posguerra

Desarrollada durante la vigencia del régimen franquista (1939 – 1972) en España. A su vez, esta manifestación literaria es subdividida en tres etapas: la novela existencial (década de 1940), la novela social (década de 1950) y la novela estructural (desde 1970).

Algunas de las obras y autores más representativos

  • Nada (1945), de Carmen Laforet (1921 – 2004).
  • La sombra del ciprés es alargada (1948), de Miguel Delibes (1920 – 2010).
  • La colmena (1951), de Camilo José Cela (1916 – 2002).
  • La noria (1951), de Luis Romero (1916 – 2009).
  • Los cipreses creen en Dios (1953), de José María Gironella (1917 – 2003).
  • Tiempos de silencio (1961), de Luis Martín Santos (1924 – 1964).

Realismo mágico latinoamericano

Este movimiento surgió a mediados del siglo XX en América Latina. Se distingue por sus detalles estéticos y una perspectiva que intenta mostrar lo irreal o raro como una cuestión verídica y cotidiana. En donde no falta la expresión exaltada de las emociones ni la idiosincrasia particular del latinoamericano al momento de enfrentar situaciones apremiantes.

Máximos exponentes

  • Arturo Uslar Pietri (Venezuela).
  • Gabriel García Márquez (Colombia).
  • Juan Rulfo, Carlos Fuentes, Elena Garro, Laura Esquivel, Rodolfo Naró y Felipe Montes (México).
  • Jorge Amado (Brasil).
  • Miguel Ángel Asturias (Guatemala).
  • Demetrio Aguilera Malta y José de la Cuadra (Ecuador).
  • Mireya Robles (Cuba).
  • Isabel Allende (Chile).
  • Manuel Mujica Lainez (Argentina).

Clásicos de la literatura española

  • El conde Lucanor, de Don Juan Manuel.
  • La Celestina, de Fernando Rojas.
  • Coplas a la muerte de su padre, de Jorge Manrique.
  • Lazarillo de Tormes (anónimo).
  • El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha, de Miguel de Cervantes.
  • Fuenteovejuna, de Lope de Vega.
  • La vida es un sueño, de Pedro Calderón de la Barca.
  • Don Juan Tenorio, de José Zorrilla.
  • Rimas, de Gustavo Adolfo Bécquer.
  • Fortunata y Jacinta, de Benito Pérez Galdós.
  • Soledades, de Antonio Machado.
  • Luces de Bohemia, de Ramón del Valle-Inclán.
  • San Manuel Bueno, mártir, de Miguel de Unamuno.
  • La casa de Bernarda Alba, de Federico García Lorca.
  • Los Santos Inocentes, de Miguel Delibes.
  • Cien años de soledad, de Gabriel García Márquez
  • La ciudad y los perros, de Mario Vargas Llosa.
  • Como agua para chocolate, de Laura Esquivel.