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Pablo y Virginia, de Marcel Mithois. Breve reseña

24 de septiembre, 2021

Hay libros a los que vuelves regularmente y yo lo hago a este cada vez que vuelvo a casa, Pablo y Virginia, de Marcel Mithois. Es uno de esos libros que, por el momento, la edad o la especial conexión, se te quedan impresos en la memoria vital literaria y tienes que releerlos de vez en cuando. Para seguir afianzándote en esa impresión y para disfrutar, que también es importante. Hoy hablo de él.

Marcel Mithois

Periodista, novelista, dramaturgo y guionista francés, nació el 15 de junio de 1922 en Port Saïd (Egipto) y murió en París en 2012. Autor de varias obras exitosas con Jacqueline Maillan como Croque-monsieur y Coup de soleil, también fue guionista de la serie de televisión Les Quatre Cents Coups de Virginie, adaptada de su columna en el semanario Jours de France.

Al mismo tiempo le dieron también una columna humorística que fue Pablo y Virginia, y que tuvo mucho éxito. Escribió más de doscientas durante cuatro años sin interrupción y también publicó el libro con una selección de algunas de ellas. Incluso se hizo una serie de televisión que también se adaptó aquí y se pudo ver en TVE en 1968. La protagonizaron Carlos Mendy como Pablo y Conchita Montes como Virginia.

Pablo, Virginia y yo

Las historias de Pablo y Virginia, un matrimonio parisino sin hijos, es una crónica de su época –los sesenta– tanto social como sentimental, mostrada a través de sus aventuras y desventuras. Nos las cuenta Pablo en primera persona y todas son en referencia a o protagonizadas por Virginia, una mujer con un carácter muy especial, impulsiva y a veces inconsciente pero siempre divertida.

Yo llegué a ellos al descubrirlos un día de mi adolescencia ochentera en la estantería de una habitación de mis tías en el campo. La cubierta me hizo coger enseguida el libro y echarle una ojeada. Luego me enteré de que fue un regalo de mi madre a mi padre, que estaban suscritos a Círculo de Lectores. La edición era de 1964. Y me lo llevé a casa.

Apenas tardé en leerlo y fue una de mis primeras influencias para mi gusto personal por leer y escribir con voz narrativa masculina.

Un matrimonio parisino

Con ojos de hoy Pablo y Virginia no deja de ser una lectura tan ingenua como carente de más pretensiones que las de entretener con un humor basado en los caracteres completamente opuestos de los protagonistas y las muchas situaciones equívocas o extraordinarias en las que se ven envueltos.

La calma, mesura y comprensión la pone Pablo, sencillo y tranquilo oficinista, casado con Virginia, ama de casa, y muy enamorado de ella. Él nos cuenta, con mucha flema pero también cariño, ternura e ironía, episodios protagonizados por ella, que es todo lo contrario, resuelta, impulsiva y, a veces, inconsciente, pero siempre decidida a emprender algo o hacer favores. La clave entre los dos es la condescendencia mutua por esas debilidades o defectos.

Así, las 25 aventuras escogidas que hay en el libro y contadas en capítulos cortos van desde sus vicisitudes para aprender a conducir o nadar -dos de los más divertidos- hasta organizar fiestas para hijos de amigas o desastrosas partidas de cartas, hacer de niñera con unos niños imposibles o encargarse del enorme perro (que no lo es) de otra amiga. Pero también se empeña en aprender a bailar danza clásica o el twist, escribir un libro y jugar al golf, lo que reporta una serie de situaciones a cual más rocambolesca y divertida que Virginia trata de resolver de la mejor manera o la más conveniente para ella.

Hay también algunos capítulos ambientados en viajes de vacaciones o con amigos, como el de dos travesías marineras llena de imprevistos y equívocos, la salida al campo con otro par de parejas en tándem o una divertida cacería de patos en otro de esos intentos de Virginia por destacar en sociedad.

En definitiva

Una lectura más que ligera y simpática que ya solo puede conseguirse quizás en librerías con solera o de segunda y tercera mano en el universo literario de internet.

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