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La llamada de Cthulhu

29 junio, 2021
La llamada de Cthulhu

La llamada de Cthulhu

La llamada de Cthulhu The Call of Cthulhu, en inglés— es la obra cumbre del autor estadounidense H. P. Lovecraft. Este relato publicado en 1928 dio inicio al llamado “ciclo literario de los mitos de Cthulhu”, una serie de cuentos y novelas de terror cósmico. Se trata de un conjunto de historias relacionadas con criaturas extraterrestres ancestrales que regresan o despiertan para reconquistar el planeta.

La relevancia posterior de la figura de Cthulhu dentro de la cultura contemporánea estadounidense es innegable: libros, juegos de mesa, historietas, cortos audiovisuales, largometrajes, videojuegos… Ahora bien, el mayor número de menciones al ente terrorífico se ha producido en la música, (en canciones de bandas mundialmente famosas como Metallica o Iron Maiden, por ejemplo).

Resumen de La llamada de Cthulhu

Inicio

Invierno de 1926 – 1927. Frances Wayland Thurson, un ciudadano distinguido de Boston, es informado del fallecimiento de su tío-abuelo, George G. Angell. Éste último era un eminente profesor de Lenguas Semíticas de la Universidad de Brown. Con respecto al deceso existen dos versiones: la oficial, debido a un paro cardíaco sucedido mientras el educador subía una rampa cercana a los muelles.

En cambio, la segunda versión (de algunos testigos) sostiene que un hombre negro empujó al catedrático por la cuesta. Al ser su único heredero, Thurson recibe todos los documentos de investigación y objetos personales de Angell. Entre los textos y enseres, se encuentra una caja extraña que contiene escultura rectangular con inscripciones similares a jeroglíficos.

Enigma en bajo relieve

Frances interpreta que la escultura representa a una criatura monstruosa coronada de tentáculos y rodeada de una arquitectura monolítica un tanto perturbadora. Igualmente, en la caja hay recortes de periódico; uno de esos habla de “el culto de Cthulhu”. Junto a las noticias escritas aparecen reiteradamente dos nombres: Henry Anthony Wilcox y John Raymond Legrasse.

Wilcox era un excéntrico estudiante de la Escuela de Bellas Artes de Rhode Island que le mostró la escultura rectangular (aún fresca) al profesor Angell en marzo de 1925. El aprendiz argumentó que los grabados surgieron de unas visiones que tuvo sobre una ciudad sombría de siniestros monolitos gigantes cubiertos de musgo. Asimismo, Henry dijo haber oído el mensaje “Cthulhu Fhtagn”.

Primer manuscrito

Angell realizó un registro escrito de todos sus encuentros con Wilcox. Entretanto, el estudiante sufrió de un extraño delirio febril durante varios días con una posterior amnesia temporal. En cualquier caso, el profesor continuó investigando; descubrió mediante una encuesta que el trance de Henry coincidió con visiones similares de otros poetas y artistas.

Adicionalmente, los recortes de prensa mostraban episodios de pánico colectivo y suicidios en distintas partes del mundo ocurridos simultáneamente con el período alucinatorio de Wilcox. Del mismo modo, en los sanatorios la mayoría de los pacientes experimentó “alucinaciones” protagonizadas por un monstruo gigantesco lleno de tentáculos y una ciudad enigmática.

El culto

Otro de los manuscritos de Angell se remonta 17 años atrás y habla sobre Legrasse. Éste era un inspector de policía inmerso en la investigación de las desapariciones misteriosas de mujeres y niños en el pueblo de Louisiana. Además, el detective parece haber sido testigo ocular de los cultos de Cthulhu (de prueba tenía una estatuilla recolectada en uno de estos ritos).

En la conferencia arqueológica de San Luis de 1908, el detective recurrió a varios especialistas con el fin de identificar la figurilla. Solamente el explorador y antropólogo William Webb dijo haber visto algo similar en la costa oeste de Groenlandia. Dichos eventos tuvieron lugar en el año 1860, cuando Webb se encontró con una tribu de esquimales morenos de comportamiento repugnante.

El prisionero

El “viejo Castro” había sido interrogado por el escuadrón de Legrasse en 1907 después de haber sido capturado en Nueva Orleans durante un rito que incluía sacrificios humanos. Castro y otros prisioneros identificaron la estatuilla como “el gran sacerdote Cthulhu”, un ente interestelar esperando a despertar “cuando las estrellas fueran propicias”.

Luego, los cautivos tradujeron su canto —idéntico al de los esquimales— con la frase: “En su casa de R’leyh, el muerto Cthulhu espera soñando”. Tras leer el segundo manuscrito, Thurson entiende que la muerte de su tío-abuelo no fue casual. Por ello, comienza a temer por su propia vida, pues “él ya sabe demasiado”.

La ciudad de pesadilla

Atemorizado, Frances abandona la investigación sobre el culto de Cthulhu (previamente conoció a Wilcox y a Legrasse). Pero un archivo periodístico en casa de un amigo con una imagen de una estatuilla (similar a la del inspector) reaviva su intriga. La noticia en cuestión relata el caso de un barco —el Emma— rescatado en altamar con un sobreviviente traumatizado, Gustaf Johansen.

Pese a que el consternado marinero se reúsa a proporcionar detalles de los sucesos, Frances descubre lo sucedido a través del diario personal de Johansen. Al parecer, el Emma fue atacado por otro barco, el Aler. Seguidamente, los agredidos encallaron en la superficie de la “…ciudad-cadáver de R’lyeh”. Allí, Gustaf y sus compañeros presenciaron el renacer de Cthulhu.

El despertar

Gustaf logró herir en la cabeza al enorme monstruo cuando lo embistió con un buque. Desde entonces, no se sabe de alguien más que haya visto a la criatura. Al poco tiempo de ser rescatado, el marinero apareció muerto de forma sospechosa. En consecuencia, Thurson cree que los seguidores de Cthulhu intentarán matarlo debido a todo lo que sabe.

Por último, un resignado Frances acepta la existencia de entes provenientes de otros mundos y de cuestiones que van más allá de la comprensión humana. Antes de despedirse, Thurson afirma que la ciudad y el monstruo de Cthulhu deben haberse hundido, de lo contrario, “el mundo estaría gritando de horror”. La reflexión final del protagonista reza lo siguiente:

“¿Quién conoce el fin? Lo surgido ahora puede hundirse y lo que se ha hundido puede surgir. La abominación espera y sueña en lo profundo del mar y sobre las dubitativas ciudades humanas flota la destrucción. Llegará el día, pero no debo ni puedo pensarlo. Si no sobrevivo a este manuscrito, ruego a mis ejecutores que su prudencia sea mayor a la audacia e impidan que caiga bajo otros ojos”.

Sobre el autor

Howard Phillips Lovecraft nació el 20 de agosto de 1890, en Providence, Rhode Island, Estados Unidos. Creció en el seno de una familia burguesa de tendencias clasistas (un prejuicio muy marcado principalmente en su sobreprotectora madre). En concordancia, el escritor desarrolló una ideología elitista y llegó a demostrar su racismo en varias ocasiones (evidente en sus escritos).

Si bien Lovecraft pasó la mayor parte de su vida en su ciudad natal, residió en Nueva York entre los años 1924 y 1927. En la gran manzana se casó con la comerciante y escritora aficionada Sonia Greene. Pero la pareja se separó dos años después y el autor volvió a Providence. Allí murió el 15 de marzo de 1937, a causa de un cáncer en el intestino delgado.

Obras

Entre 1898 y 1935, Lovecraft completó más de 60 publicaciones entre relatos cortos, cuentos y novelas. Sin embargo, él no alcanzó la fama en vida. En realidad, fue a partir de 1960 cuando el escritor norteamericano comenzó a ganar notoriedad como creador de historias de miedo.

Algunas de sus obras más conocidas

  • La llamada de Cthulhu
  • La sombra de otro tiempo
  • En las montañas de la locura
  • El caso de Charles Dexter Ward
  • Los gatos de Ulthar
  • Al otro lado de la barrera del sueño
  • La búsqueda en sueños de la ignota Kadath
  • La sombra sobre Innsmouth.

Influencia de Cthulhu en la literatura y el arte posterior

Hasta la fecha, la obra de Lovecraft ha sido traducida a más de veinticinco idiomas y su nombre es referencia indiscutible en la ficción de terror cósmico. Además, los mitos de Cthulhu influenciaron a una buena cantidad de seguidores, quienes se encargaron de “salvar” la herencia de Lovecraft. Entre ellos se encuentran August Derleth, Clark Ashton Smith, Robert E. Howard, Fritz Leiber y Robert Bloch.

Algunos autores que aludieron a Cthulhu

  • Ray Bradbury
  • Stephen King
  • Clive Barker
  • Robert Shea
  • Robert Anton Wilson
  • Joyce Carol Oates
  • Gilles Deleuze
  • Félix Guattari.

Cómics e historietas

  • Phillip Druillet, Josep María Beà y Allan Moore (los tres realizaron adaptaciones originales basadas en el monstruo lovecraftiano)
  • Dennis O’Neil, dibujante de Batman (la cuidad de Arkham, por ejemplo, fue inventada por Lovecraft).

Séptimo arte

  • The Haunted Palace (1963), de Roger Corman
  • The Thing from Another World (1951), de Howard Hawks
  • Alien: el octavo pasajero (1979), de Ridley Scott
  • The Thing (1982), de John Carpenter
  • Re-Animator (1985), de Stuart Gordon
  • El ejército de las tinieblas (1992), de Sam Raimi
  • Color Out of Space (2019), de Richard Stanley.

Música

Bandas de metal

  • Morbid Angel
  • Mercyful Fate
  • Metallica
  • Cradle of Filth
  • Internal Suffering
  • Iron Maiden

Artistas de blues y rock psicodélico

  • Claudio Gabis
  • Lovecraft (agrupación).

Compositores de música orquestal

  • Chad Fifer
  • Cyro Chamber
  • Graham Plowman.

Videojuegos

  • Alone in the Dark, Prisoner of Ice y Shadow of the Comet, de Infogames.
  • Call of Cthulhu: Dark Corners of the Earth, de Bethesda Softworks
  • Call of Cthulhu: The Official Video Game (juego de rol interactivo en línea), de Cyanide Studio.

Críticas a la “fórmula lovecraftiana”

Los mitos de Cthulhu son considerados casi un movimiento literario en sí mismo por muchos académicos en todo el mundo. No obstante, Lovecraft también ha sido blanco de críticas por valerse de un estilo de composición —según literatos como Jorge Luis Borges o Julio Coltázar, por ejemplo— simple y predecible.

A pesar de esto algunos académicos consideran a El libro de arena (1975) de Borges como un homenaje a Lovecraft. Mas, otras voces creen que la verdadera intención del intelectual argentino fue demostrar la mediocridad de la fórmula lovecraftiana. Por su parte, en su ensayo Notas sobre lo gótico en el Río de la Plata (1975), Coltázar se refirió al autor estadounidense de la siguiente manera:

“El método de Lovecraft es primario. Antes de desatar los acontecimientos sobrenaturales o fantásticos, procede a levantar lentamente el telón sobre una repetida y monótona serie de paisajes ominosos, nieblas metafísicas, empantanos mal afamados, mitologías cavernarias y criaturas con muchas patas procedentes de un mundo diabólico”…

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