Julio Alejandre. Entrevista al autor de Las islas de Poniente

Fotografía: Blog de Julio Alejandre.

Julio Alejandre, escritor madrileño de novela histórica afincado en Extremadura, es el autor de Las islas de Poniente, su última novela. Me ha concedido esta entrevista donde nos habla sobre ella y de todo un poco sobre sus gustos, autores favoritos, sus costumbres de escritor o el panorama editorial actual. Le agradezco mucho su tiempo y amabilidad.

Entrevista a Julio Alejandre

  • ACTUALIDAD LITERATURA: Recuerdas el primer libro que leíste? ¿Y la primera historia que escribiste?

JULIO ALEJANDRE: Un cuento infantil que venía en la cartilla de lectura de primero, se llamaba Cigoñín y recuerdo que era muy triste; después vinieron los cómics y más adelante las novelas juveniles. Creo que empecé a convertirme en lector cuando me di cuenta de que prefería leer los bocadillos de los tebeos que mirar sólo las viñetas.

La primera historia la escribiría de niño, con ocho o nueve años como mucho, porque durante las vacaciones de verano mi madre organizaba entre los hermanos concursos de cuentos, supongo que para que la dejáramos descansar un poco. Y allí que nos lanzábamos todos —éramos cinco— a inventar historias. 

  • AL: ¿Cuál fue el primer libro que te impactó y por qué?

JA: Muchos de los libros que leí en la adolescencia, sobre todo de aventuras:Los hijos del capitán Grant, de Julio Verne, El último mohicano, de Fenimore Cooper, etc., pero quizás el que más me impactó de todos fuera El enamorado de la osa mayor, de Serguisz Piasecki, que trata sobre sus aventuras como contrabandistas en la frontera ruso-soviética, en la época de entreguerras. El encanto de aquella vida loca y salvaje, sin reglas, sin mañana, me hizo desear convertirme en contrabandista. Estaba publicada en la colección Reno y aún conservo el ejemplar. Tiene las páginas amarillas y sueltas, pero me hace ilusión tenerlo a mano y, de tanto en cuanto, vuelvo sobre él.

  • AL: ¿Quién es tu escritor favorito? Puedes escoger más de uno y de todas las épocas.

JA: Mi escritor favorito es Juan Rulfo. Sólo escribió un libro y una colección de cuentos, pero no le hizo falta más. En general me gustan los autores del realismo mágico, que han influido mucho en mi forma de escribir y entender la literatura, Mario Vargas-Llosa, García Márquez, Gioconda Belli. De los españoles, me quedo con Gonzalo Torrente Ballester y Ramón J. Sénder. También Vázquez Montalbán me gusta mucho. Todos del siglo XX. Del XIX, Bécquer, y a caballo entre los dos siglos, Pío Baroja.

  • AL: ¿Qué personaje de un libro te hubiera gustado conocer y crear?

JA: Me habría gustado conocer a tantos personajes, ficticios e históricos que es difícil elegir uno de ellos, pero desde luego me habría encantado codearme con ese atormentado personaje conradiano de Lord Jim, con Carlos Deza, el melancólico protagonista de Los gozos y las sombras o con el aventurero Shanti Andía, de Baroja.

En cuanto a crear, me encanta el Aníbal que consiguió perfilar Gisbert Haefs en su novela homónima.

  • AL: ¿Alguna manía a la hora de escribir o leer?

JA: Leo de noche, en la cama, y si algún día no lo hago, parece que me falta algo. Me gusta escribir con la radio encendida y el volumen muy bajo. Otra manía: mientras estoy escribiendo una novela sólo leo género policíaco. Me ayuda a desconectar.

  • AL: ¿Y tu sitio y momento preferido para hacerlo?

JA: Prefiero escribir por la mañana, que es cuando mejor me concentro, aunque el trabajo me da pocas ocasiones de hacerlo. Y el lugar, junto a una ventana que dé al exterior, para levantar la vista y poder contemplar el paisaje.

  • AL: ¿Qué nos encontramos en tu novela Las islas de Poniente?

JA: La odisea probable de un navío que se extravió en el Pacífico austral, en las postrimerías del siglo XVI, y nunca más se supo de él.

Se encuadra en el género histórico, pero se trata en realidad del eterno drama de la lucha por la vida: ciento ochenta y dos personas de todos los rangos y calidades, desde marineros a colonos, nobles y plebeyos, hombres, mujeres y algunos niños, que se lanzan través de mares inhóspitos y tierras salvajes en procura de una vida mejor. Iban al encuentro de las islas Salomón, pero descubrieron Australia; buscaban la gloria, pero hallaron el infierno; y en lugar de renombre, la historia los relegó al olvido. Un microcosmos de amistades, odios, amores, lealtades y traiciones, miserias y grandezas, la materia, en fin, de la que todos estamos hechos.

  • AL: ¿Otros géneros que te gusten además de la novela histórica?

JA: Tengo buena boca y leo de casi todo: poesía, historia, ciencia y mucha narrativa, de cualquier época, género o corriente literaria, novela o relato, escritos en español o traducidos, escritores consagrados o indies. Pero, intentando concretar, te diré que me gusta el realismo mágico, el género negro, la novela social, la de aventuras, la victoriana, la ciencia ficción, el suspense, algunas del género fantástico (El señor de los anillos lo devoré en una semana), juvenil, utopías… En fin, tampoco he concretado mucho.

  • AL: ¿Qué estás leyendo ahora? ¿Y escribiendo?

JA: Me gusta leer varios libros al mismo tiempo. Ahora estoy liado con un libro de documentación histórica, Tercios del mar, de Magdalena de Pazzis, una selección de relatos de Stevenson y una novela sobre el asesinato de Olof Palme, En caída libre, como en un sueño, de Leif G. Persson, muy interesante, por cierto.

Y estoy escribiendo una novela histórica ambientada en el siglo XVI, igual que Las islas de Poniente, pero cuya temática se centra en la larga guerra por el dominio del Atlántico.

  • AL: ¿Cómo crees que está el panorama editorial para tantos autores como hay o quieren publicar?

JA: Los autores aumentan y las editoriales menguan. Es la definición perfecta de un panorama difícil. Las numerosas editoriales que hace unas décadas había en España están ahora en manos de grandes grupos que suelen apostar sobre seguro, las editoriales medianas y pequeñas están saturadas de originales, y la autoedición se convierte en una alternativa muy viable para publicar.

A nivel personal, me han ayudado mucho los certámenes literarios, de relato y novela. Si no hubiera sido por ellos, quizá jamás habría publicado.

  • AL: ¿Te está siendo difícil el momento de crisis que estamos viviendo o podrás quedarte con algo positivo?

JA: Donde vivo, en una pequeña localidad de la Extremadura profunda, creo que la crisis se está sobrellevando mejor: no es lo mismo confinarte en un piso de ochenta metros cuadrados que una casa con patio, huerto o corral. De todas formas, siempre me ha gustado ver la cara positiva de las cosas, por muy difíciles que vengan dadas, y esta pandemia me ha permitido pasar más tiempo con mi familia y escribir como nunca.